Condiciones de uso

Última actualización: 2026-08-27

Fugaz sirve para encontrarte con gente que está cerca ahora. Tres cosas que conviene saber antes de seguir: es para mayores de 18 años, verificamos el control del teléfono pero no comprobamos que el nombre, la edad o la foto declarados sean reales, y si publicas algo que no debías puedes quedarte fuera.

1. Qué aceptas al usar Fugaz

Estas condiciones regulan el uso de la aplicación Fugaz (fugaz.app), operada desde España por Diego Herrero, persona física. Al guardar tu perfil aceptas este texto; si no estás de acuerdo con algo de lo que dice, la forma de no aceptarlo es no usar la aplicación.

El servicio es gratuito. No hay contrato de suscripción, no hay pago y no hay nada que dar de baja: dejar de aparecer y borrar tu perfil son dos acciones disponibles desde la app o el bot. Algunos registros de identidad, acceso y moderación persisten según la política de privacidad.

2. Quién puede usarlo

Solo personas mayores de 18 años. El formulario te pide confirmarlo y sin esa confirmación no se guarda ningún perfil. No es una formalidad: esto pone en un mapa a gente que se va a encontrar en persona.

Si detectamos un perfil de una persona menor de edad, lo eliminamos sin avisar. Y si crees que alguien que ves en el mapa lo es, repórtalo con el motivo parece menor de edad: es uno de los seis motivos del formulario y lo miramos antes que ningún otro.

3. Lo que no se puede publicar ni hacer

Lo que escribes en tu perfil —tu nombre, lo que cuentas de ti, tus redes— y la foto del grupo, si tu grupo manda una, lo ve gente que no te conoce. Sobre eso, la lista es corta y no admite lectura creativa:

Fuera del perfil, la regla que resume todo lo demás: lo que no harías acercándote a alguien en la calle, tampoco acá. El chat entre grupos y el contacto por WhatsApp o Telegram son conversaciones entre personas, y no las leemos de manera preventiva — pero sí actuamos si alguien nos reporta lo que pasó en ellas.

4. Cómo moderamos

Somos pocos y ninguna denuncia la decide una máquina: lo mira una persona, y no hay decisiones automatizadas en el sentido del artículo 22 del RGPD. Cuando el filtro de imágenes está habilitado, hay un chequeo automático previo de las fotos para bloquear contenido sexual, violento o de autolesión. Puede rechazar una foto sin revisión previa de una persona. Si crees que se equivocó, escríbenos y la revisamos manualmente. Cuando el filtro no está habilitado, una foto puede publicarse sin ese chequeo y queda sujeta a reportes posteriores.

Cómo nos avisas

En la ficha de cualquier persona hay un botón para reportarla. Eliges uno de seis motivos —spam o venta, contenido sexual, acoso, suplantación, parece menor de edad, u otra cosa— y puedes añadir una nota. Cuando envías el reporte guardamos una copia de lo reportado (nombre, texto, foto y redes) para poder revisarlo aunque el perfil original ya haya vencido. Esa copia nunca incluye la ubicación.

No hace falta que tengas cuenta ni relación con la persona para reportarla. Puedes reportar a la misma persona una vez cada 24 horas: repetirlo antes no adelanta nada.

Con qué criterio decidimos

Miramos lo reportado contra la lista del apartado 3, y las dos preguntas que resuelven casi todos los casos son: ¿esto le pasa a una persona concreta? y ¿se sostiene fuera de contexto?. Un desacuerdo no es acoso; una foto de grupo en la playa no es contenido sexual. Ante la duda en los dos motivos que tienen víctima —acoso y menores— decidimos a favor de quien reporta.

Las decisiones son dos: retirar a la persona de la aplicación, o descartar el reporte. No hay sanciones intermedias ni avisos escalonados, y es a propósito: con presencias que duran horas, una advertencia llega cuando el contenido ya no existe.

5. Qué pasa después, y cuánto dura

La retirada dura tres años y no es eterna a propósito: aquí la identidad es efímera y sin ningún coste de reentrada una retirada de un día no significaría nada, pero una perpetua tampoco sería defendible. Va asociada al código irreversible derivado de tu teléfono, no a tu número: no guardamos ningún dato nuevo para aplicarla.

Si te retiramos, el bot te lo dice y te da la dirección para reclamar ([email protected]). Los mensajes que ya hubieras intercambiado con otras personas no se borran por esto: vencen solos, con sus propios plazos.

6. Cómo reclamar una decisión

Si te retiramos y crees que nos equivocamos, escribe a [email protected] contando qué pasó. Lo revisa una persona distinta de la que decidió siempre que seamos más de una, y si tenía razón la reclamación revertimos la retirada. Te contestamos.

Esto no sustituye ninguna otra vía: puedes acudir a los tribunales, y en materia de protección de datos reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).

7. Ocultar a alguien no necesita nuestro permiso

Además de reportar, en cualquier ficha puedes ocultar a esa persona. Deja de aparecerte en el mapa y se le corta la vía para contactarte; a ella no se le avisa y no puede saberlo. No lo revisa nadie y no hace falta que nos expliques nada: es tu decisión y tiene efecto inmediato.

Existe porque las dos cosas resuelven problemas distintos: reportar sirve para lo que no debería pasarle a nadie, y ocultar para lo que no quieres que te pase a ti, que no necesita justificarse ante nosotros.

8. Lo que Fugaz no hace

Para aparecer aquí hace falta demostrar el control de un número mediante WhatsApp o Telegram. Eso autentica el acceso, pero no verifica el contenido del perfil: no comprobamos el nombre, la edad, la foto ni las redes que alguien enlaza. Lo que ves en una ficha lo declaró esa persona.

Algunas fichas llevan la insignia «Invitado por alguien que conocemos». Significa solo eso: que esa persona entró con el código de un buddy o de una institución (por ejemplo, un hostel) con la que trabajamos. No es una garantía de identidad ni de conducta: ni quien invitó ni Fugaz responden por lo que esa persona haga o publique.

Y no todo lo que ves en el mapa es gente. Mientras la app arranca puede haber grupos de muestra, que llevan un aviso en su ficha, y puntos ilustrativos que dan una idea de la zona sin corresponder a nadie concreto; eso último lo dice en pantalla el propio mapa. Los números que damos —cuánta gente hay en un grupo, cuántos grupos hay cerca— sí son reales siempre.

Quedar con un desconocido es una decisión tuya y el riesgo es real. Queda en sitios públicos, dile a alguien dónde vas, y si algo no encaja, vete. Nosotros no organizamos los encuentros, no estamos en ellos y no respondemos por lo que ocurra en ellos ni por lo que cada persona publique. Lo que sí hacemos es lo del apartado 4: retirar a quien haga falta cuando nos avisan.

9. El servicio, tal como está

Fugaz se ofrece tal como está y sin garantía de disponibilidad: puede fallar, puede estar en mantenimiento y puede dejar de existir. Si el servicio termina, trataremos los datos conforme a la política de privacidad y a las obligaciones legales que sigan vigentes. Nada de esto limita los derechos que la ley te reconozca como consumidor.

Puedes dejar de usarlo cuando quieras, y de dos formas que no requieren avisarnos: salir del mapa (desactivar al bot) y borrar tu perfil (borrar perfil). Nosotros podemos retirarte por lo del apartado 4.

10. Cambios, ley aplicable y contacto

Si cambiamos algo relevante, cambiamos la fecha del encabezado y el formulario te vuelve a pedir que aceptes. Esta versión en español es la versión vinculante; las traducciones existen para que se entienda, no para sustituirla.

Se aplica la ley española y la de la Unión Europea. Para cualquier cosa relacionada con estas condiciones, incluido reclamar una decisión, escribe a [email protected].